Juego Online Legend Of Mir 3

Los Siete Demonios de la Oscuridad – Wongfey

En el principio de los tiempos los dioses concedieron al hombre el don de la magia. Este en su ignorancia y movido por su interminable afán de poder exploró dimensiones en las que nunca se debió asomar. Por error un joven hechicero dejo entreabierta la puerta a una de esas dimensiones, por la cual el caos llegó al MIR.

Siete fueron los demonios que atravesaron esa puerta con la intención de adueñarse de nuestro mundo y esclavizarnos, con la forma de gigantescos dragones rojos provocaron el pánico allí por donde pasaron, idénticos entre ellos en apariencia y maldad y con un terrible y oscuro poder.

Fue necesaria la unión de todos los dioses del MIR para detenerles, aun así no pudieron destruirlos, se tuvieron que conformar con encerrarlos en lo más profundo de la más profunda cueva en lo más lejano del más asolador desierto del MIR.

Uno de ellos, él más débil de los siete fue encadenado en nuestra propia dimensión para que las futuras generaciones de hombres supieran y recordaran a lo que se exponían si se extralimitaban en el uso del don, los otros seis fueron encadenados en la misma cueva pero en sitios distintos y en distintas realidades alternativas, para evitar que pudieran regresar a nuestra dimensión.

Los dioses cerraron los accesos a esas cuevas con sellos mágicos de gran poder, pero ni los dioses son infalibles y con el paso del tiempo esos sellos están empezando a debilitarse, nadie sabe qué ocurrirá esta vez si los demonios consiguen escapar, mejor no pensar en esa posibilidad…

Por cierto no os había dicho el nombre del demonio que fue encadenado en nuestra dimensión, los hombres le pusieron el nombre de EVIL MIR.

LOS ENGENDROS DEL MAL

Ha transcurrido mucho tiempo desde que los dioses encerraron en otras dimensiones a los demonios dragón, el sello que los mantiene presos se ha debilitado, si bien no lo bastante para permitirles escapar si lo suficiente para enviar a algún emisario a nuestro mundo.

Todo en el universo permanece en movimiento, tras siglos de encierro han descubierto que cíclicamente tiene lugar una muy especial conjunción de estrellas, y en ese momento pueden comunicarse telepáticamente entre ellos, así fue como urdieron el plan y empezaron a llevarlo a cabo, primero EvilMir creó replicas súper poderosas de algunas criaturas del MIR y les puso el nombre de LORD, así empezó a poner a prueba el poder del hombre.

Ahora que ya conocen el alcance de nuestro poder han decidido pasar a la acción, descubrieron que si bien el sello que los mantiene presos no puede ser roto desde su lado, si podía serlo desde el nuestro, crearon unos medallones de poder lo bastante fuertes como para abrir la puerta, no permanentemente, pero si el tiempo suficiente para poder escapar.

Los LORD enviados por EvilMir se adueñaron de las MirBalls, objetos creados antaño y de los que se dicen que aquel que los reúna tendrá en sus manos un gran poder, o al menos eso se cuenta.

El plan era magnifico en su simplicidad, conocedores de la ambición del hombre ponen en conocimiento de todos ellos donde y en qué forma se puede acceder al lugar donde se encuentran las MirBalls, ahora solo es cuestión de tiempo que algún hombre los libere y el tiempo es algo que le sobra a un ser eterno.

Esto que os transcribo a continuación lo encontré escrito con sangre en un pedazo de piel humana, el modo en como llego a mis manos mejor será que no lo sepáis, aun me provoca temblores al recordarlo, leer esto atentamente:

Cada cierto tiempo aparecerán en el MIR unas criaturas,

Podéis llamarlas crías de dragón si así lo queréis, aunque cada una de ellas tiene su nombre y este será revelado en su momento. Serán doce en total, se manifestaran siempre de dos en dos y nunca en un mismo lugar, cada una de ellas posee medio medallón, por lo tanto, hay doce medallones, juntando uno de ellos se tiene acceso al lugar donde se encuentra una de las MIRBALL, juntándolos todos y derrotando a sus actuales dueños se alcanza la gloria.

Lamento haber sido yo el instrumento del cual se han valido para acceder al ambicioso corazón del hombre, pero no he tenido elección, que los dioses nos guarden de la avaricia de la humanidad.

© Wongfey