Juego Online Legend Of Mir 3

Un mar de estrellas – Tujuru

Amanece y sentada junto al mar… la mirada fija en la inmensidad. Esbozando una sonrisa… imaginando no despertar. El recuerdo la atormenta y le da vida a un amor que ella nunca podrá olvidar. Dos sentimientos, más una misma razón. Hace ya mucho de lo ocurrido, pero eso no es motivo para impedir su regreso. Todos saben que hace allí, pero nadie entiende cual es el fin.
Muchos cuentan que estos viejos muros de la ciudad, situada en el centro de un paraíso terrenal, contemplaron la mayor historia de amor jamás vista en este mundo. Más todo acabó cuando una tragedia quiso tomar parte en ello.

Yo soy uno de los pocos que llegaron a presenciar lo ocurrido, pero nunca podré entender porque el destino quiso que aquel trascendental suceso tuviese lugar. Todos sabemos que la vida tiene su final, más nadie quiere desprenderse de su alma antes de que la muerte llegue…

Eran tiempos oscuros y de provinentes peligros… leyendas de criaturas atroces llegan cada día a oídas de todos, noticias de monstruos salvajes destellan nuestras vidas… Pero ajeno a todo aquello, en una humilde casa alejada de la protección de estas portentosas murallas que cercan esta ciudad, una mujer dio a luz a una preciosa niña. Ojos claros, rosadas mejillas y aspecto dulce que solo la inocencia de un recién nacido puede demostrar. Huérfana de madre al nacer, debido al gran esfuerzo de traer a la vida a un nuevo ser, marcó una herida que nunca jamás se pudo cerrar. Su padre, agricultor y ganadero, tuvo que cuidar de ella, educarla y protegerla de cualquier tipo de peligro. Iba a aportar un gran esfuerzo, pero aun así lo afrontó.

Duros, difíciles y largos años transcurrieron en los que tuvo que afrontar baches, dilemas e incluso tragedias, pero ninguna comparada con la de quince años después de su nacimiento. El mismo día en que celebraba su decimoquinto cumpleaños murió su anciano padre que tanto la había ayudado en su humilde y desdichada vida. La pequeña criatura a pesar de todos aquellos problemas, se esforzaba todo lo posible en sobrevivir y con el tiempo se convirtió en una preciosa mujer. Una larga cabellera dorada, ojos azul cielo, labios rosados y una figura esbelta, eran algunos de sus atributos que la hacían casi divina. Aun así, pocos eran los que la conocían en aquel tiempo y sus amigos se contaban con los dedos de una sola mano.

Pero todo aquello cambió una calurosa tarde de verano. La preciosa dama, como cada día, había decido bajar hasta la playa para refrescarse un poco y disfrutar de la apacible tranquilidad. Preparó todo en su casa y cuando lo tuvo apunto abrió la puerta y se marchó. Cuando llegó, cerca de la orilla encontró a alguien. Como era mujer tímida busco otro lugar donde poderse aposentar. No obstante en el momento de marchar, una voz a lo lejos le hizo quedarse parada, como una estatua de piedra. Aquella figura de la orilla la estaba llamando. Tenía una voz grave y que inspiraba confianza. Curiosa aunque también asustada, la mujer decidió levantar la vista e intentar divisar de quien se trataba. Tal vez por miedo a lo que pudiese ocurrir o por la necesidad de conocer a esa persona, se acerco a la orilla. Con paso lento pero firme, finalmente llegó junto a la imagen que le había llamado. Fijó sus ojos sobre su cara y quedó observándola unos instantes. Era un hombre esbelto y de gran hermosura. Le sonreía mientras a la vez la miraba. Se quedaron mirando durante unos largos segundos, hasta que el hombre se decidió a hablar. “Perdona mi osadía, pero hace tiempo que deseaba conocerte. Todos los días veo como bajas justo hasta la playa y te adentras en el mar para refrescarte.” La hermosa mujer, se quedó un poco extrañada, ya que ella nunca se había percatado de aquello que le estaba contando.

Estuvieron un buen rato charlando entre ellos hasta que se puso el sol. Tras una ultima y tendida mirada, cada uno emprendió un camino, esperando encontrarse la tarde siguiente.

Así transcurrieron meses y años, en los que ambos se veían todos los días en aquella playa casi paradisíaca. Durante el tiempo la relación avanzó. Llegaron días de besos románticos, caricias tiernas y miradas amorosas, que solo una persona que está enamorada puede llegar a entender.

Como era de esperar, bella historia llegó a oídas del oscuro Dios DeMoN, conocido como el temible Dios del caos y del desastre. Cuando se enteró de aquella noticia, dicen las viejas lenguas que tal fue su ira, que aquella noche una brutal tormenta acompañada de una horda criaturas infernales, arrasó todo aquel poblado, dejando en pie mas que pocas casas y un trozo de la muralla.

Pero esto no acabó con los dos amantes. Aun sabiendo que aquello fue provocado por su amor, no cesaron en el empeño de desafiar a DeMoN y seguir viendo a su amado, aunque supusiera la muerte.

Contemplando aquel desafío, el Dios decidió actuar y esperó a que se encontraran de nuevo.

Una tarde, ambos bajaron a la playa como cada día. Era una tarde despejada y con un sol que volvía todo de color anaranjado. Pero de repente, nubes oscuras aparecieron de la nada y una luz cegadora iluminó la playa. De entre las nubes surgió una voz fuerte que daba paso al miedo y el terror. Estaba claro que se trataba del Dios de la muerte, y este con voz dura y enrabietada pronunció una frase que daría vida a la mayor leyenda de este mundo: “Enfrentaros a mi os habéis osado, y como recompensa mi ira habéis desatado. Si vuestro amor creéis irrompible tendrás que esperar hasta que el alma de tu amor en las sombras habite”. En ese instante el cuerpo del joven varón empezó a transformase en algo que la mente de ningún humano quiere recordar. Viendo todo aquello, la joven aterrorizada se intentó esconder detrás de unas rocas.

Tras unos minutos las nubes negras desaparecieron y la dama salió de su escondite. Deseosa de que todo aquello solo fuese un sueño, corrió en busca de su amado, pero paró en seco al verlo a unos pocos pasos de ella. Un aspecto de bestia era el rostro el que había tomado forma el amor de su vida. Contemplándolo con ojos lloroso, se arrodilló ante el y rompió a llorar. Pero algo sucedió. Dicen que una de sus lágrimas logró llegar al corazón de aquella bestia inmunda y de su interior una imagen espectral salió volando hasta lo más alto. Un estallido ensordeció toda la zona y alumbró todo aquello. Protegiendo sus ojos con sus delicadas manos, esperó hasta apagarse la luz, y al abrir los ojos… solo la oscuridad de la noche.

Cuenta la leyenda, que el cuerpo monstruoso del joven fue desterrado por la Diosa del bien Aries a un mundo bajo el mar donde habitará hasta que alguien sea capaz de derrotarlo. Y cuando eso ocurra, la bella dama al fin podrá volver al lado de su amado.

Así pasan los días, y aunque el mar se lo llevó, ella aun oye su voz, susurrándole frases de amor. Cada día se la ve, sentada al amanecer esperando verlo volver. Solo un deseo cada amanecer… y un lamento cada atardecer. Pasan los días, mas ella sigue esperando…deseando que la muerte llegue pronto por ella.

Mas un día ya no apareció, en la playa ya no se le vio. Ya por fin están contentos, la muerte se la llevó. Y en el cielo se les ve casi hasta el amanecer, por fin juntos otra vez. Se reflejan sobre el mar al llegar la oscuridad, y las lágrimas ya no volverán.

© Tujuru